Y para cerrar la pequeña trilogía de seres vivos tailandeses, nos tenemos que marchar al mundo animal.

Muchas fotos candidatas, porque en ese viaje vimos animales tan exóticos como tigres, cocodrilos, elefantes… Pero sin duda me quedo con la imagen de este mono cabreado, al cual no le hacía ninguna gracia que te acercases al mango que estaba degustando 🙂

Me he dado cuenta que hace diez años tenía muy marcado eso de no centrar a los protagonistas en las fotos. Quizá demasiado exagerado, pero era mi estilo hace una década…

Mono comiendo mango
Ni se te ocurra acercarte a mi mango (Tailandia 2011)