Hoy debería haber sido un día lleno de alegrías, de reencuentros, de abrazos, de besos, de gritos en el patio, de aglomeraciones de filas… Pero hoy ha sido distinto. Miedo, prudencia, desánimo, tristeza… Eso es lo que he percibido yo por la calle al llevar a los peques al cole.

Una sensación muy rara, porque al principio parecía algo familiar, salir con los tres, «venga que llegamos tarde», y todas esas cosas de antaño. Pero había poca gente por la calle, todos con mascarilla, todos serios… No me ha gustado nada. Nos estamos deshumanizando, tenemos miedo del vecino, y el vecino tiene miedo de nosotros…

Pero estoy seguro, que todo eso cambiará. Después de la gripe española de 1918, llegaron los felices años 20. Ahí lo dejo…

Vuelta al cole
Vuelta al cole, diferente, con menos aglomeraciones, y menos alegría…