En mayo de 2019 fuimos a Sevilla. La verdad es que no hice tantas fotos como me hubiera gustado, pero si que tengo algunos momentos inmortalizados en la cámara.

Uno de ellos fue un paseo estupendo por los Jardines de Murillo. Un sitio que siempre me ha gustado especialmente. Con esos árboles tan grandes, de raíces enormes, con esa sensación de que nunca se podrán derribar…

Bases sólidas, como las que hay que tener para todo en la vida. Bases sobre las que construir, sobre las que crecer. Y en esas estamos…