Esta semana, con eso de que Ana está de curso y está llegando más tarde, los abuelos están haciendo jornada «intensa». Doblando, por decirlo así. Y es que cada vez los peques están más rebeldes, y más incontrolables… Ya estoy pidiendo información para campamentos de tres meses, el próximo verano 🙂

La verdad es que se están ganando el cielo. Su dedicación es total y abnegada, y ahí están día tras día disfrutando (y sufriendo, todo hay que decirlo) a sus nietos 🙂

Yo me alegro que disfruten, porque crecen demasiado y esto pasa muy rápido… Así que, aprovechemos el momento al máximo. Les hice una buena sesión de fotos en el banco, pero es casi imposible que posaran todos bien 🙂 En cualquier caso, me quedo con las fotos que tiré mientras se preparaban, son más auténticas, es donde más verdad hay…